Información de Contacto
Secciones del Sitio
Más Artículos
10 mandamientos para atender conflictos

Los conflictos son fenómenos naturales e inevitables en cualquier interacción humana, que pueden ser síntoma de algo más profundo y nos proveen la oportunidad de crecer y mejorar nuestras relaciones.
Los conflictos nacen por diferencias de Información, Percepciones o Interpretaciones, Objetivos, Comportamientos, Actitudes, Principios y Valores y su criticidad va en aumento, en el mismo orden en que son enlistados, es decir, la gravedad del conflicto es menor cuando la diferencia de las partes se debe a diferencia de información, que a la discusión y polémica por un conflicto derivado de la diferencia en valores.
Existen varios métodos para enfrentar los conflictos, entre ellos: Evasión, Adaptación, Imposición, Compromiso y Colaboración. Los primeros tres no son recomendados ya que sus efectos o resultados en las relaciones son de corto plazo. Adaptarse o ajustarse a los intereses de otros a costa de los propios, no es una decisión saludable ni integradora. No hay victoria ni resultado a largo plazo cuando en una negociación, una parte sale ganando y la otra parte sale perdiendo.
“Puede haber conflictos sin violencia, pero no violencia sin conflicto”. Al igual que los terremotos o huracanes, cuando el conflicto llega a la “categoría” de violencia, este se convierte en una CONFRONTACIÓN, y la mayoría de las veces se debe a que las partes están jugando con diferentes reglas o a la ausencia de ellas. Este es un extremo al que hay que evitar llegar, por lo que un aspecto clave es establecer reglas claras desde el principio de una relación o proceso.
En alguna ocasión, me encontré un pergamino que declaraba los 10 mandamientos básicos para atender conflictos. Es parte de la sabiduría cotidiana, que quizá disten de ser teorías científicas, pero son recomendaciones prácticas que nos ayudarán a mejorar las relaciones interpersonales sobre todo cuando abordamos el conflicto:
01. No evites el conflicto usando el silencio.
02. No guardes resentimientos y emociones para ventilarlos otro día.
03. No inicies el conflicto en lugares y tiempo inapropiados.
04. No ataques a tu contraparte, ni ignores el asunto: Trata hechos y no acusaciones, suposiciones, o imaginaciones. Acuérdate de olvidar. No hagas comentarios sarcásticos ni chistes de mal gusto. No seas dramático.
05. No te burles de los sentimientos del otro.
06. No cambies de tema a la mitad del conflicto.
07. No critiques sin ofrecer soluciones.
08. No exageres: No uses «tú nunca» o «tú siempre». No uses volumen excesivo.
09. No manipules a tu contraparte con: «es mi culpa».
10. No seas arrogante y niegues el perdón.
Dando por hecho que los conflictos son inevitables y forman parte del DNA de nuestras relaciones, es conveniente tener en cuenta estas sugerencias y aplicarlas asertivamente para lograr la armonía en nuestros entornos.
10 mandamientos para atender conflictos

Los conflictos son fenómenos naturales e inevitables en cualquier interacción humana, que pueden ser síntoma de algo más profundo y nos proveen la oportunidad de crecer y mejorar nuestras relaciones.
Los conflictos nacen por diferencias de Información, Percepciones o Interpretaciones, Objetivos, Comportamientos, Actitudes, Principios y Valores y su criticidad va en aumento, en el mismo orden en que son enlistados, es decir, la gravedad del conflicto es menor cuando la diferencia de las partes se debe a diferencia de información, que a la discusión y polémica por un conflicto derivado de la diferencia en valores.
Existen varios métodos para enfrentar los conflictos, entre ellos: Evasión, Adaptación, Imposición, Compromiso y Colaboración. Los primeros tres no son recomendados ya que sus efectos o resultados en las relaciones son de corto plazo. Adaptarse o ajustarse a los intereses de otros a costa de los propios, no es una decisión saludable ni integradora. No hay victoria ni resultado a largo plazo cuando en una negociación, una parte sale ganando y la otra parte sale perdiendo.
“Puede haber conflictos sin violencia, pero no violencia sin conflicto”. Al igual que los terremotos o huracanes, cuando el conflicto llega a la “categoría” de violencia, este se convierte en una CONFRONTACIÓN, y la mayoría de las veces se debe a que las partes están jugando con diferentes reglas o a la ausencia de ellas. Este es un extremo al que hay que evitar llegar, por lo que un aspecto clave es establecer reglas claras desde el principio de una relación o proceso.
En alguna ocasión, me encontré un pergamino que declaraba los 10 mandamientos básicos para atender conflictos. Es parte de la sabiduría cotidiana, que quizá disten de ser teorías científicas, pero son recomendaciones prácticas que nos ayudarán a mejorar las relaciones interpersonales sobre todo cuando abordamos el conflicto:
01. No evites el conflicto usando el silencio.
02. No guardes resentimientos y emociones para ventilarlos otro día.
03. No inicies el conflicto en lugares y tiempo inapropiados.
04. No ataques a tu contraparte, ni ignores el asunto: Trata hechos y no acusaciones, suposiciones, o imaginaciones. Acuérdate de olvidar. No hagas comentarios sarcásticos ni chistes de mal gusto. No seas dramático.
05. No te burles de los sentimientos del otro.
06. No cambies de tema a la mitad del conflicto.
07. No critiques sin ofrecer soluciones.
08. No exageres: No uses «tú nunca» o «tú siempre». No uses volumen excesivo.
09. No manipules a tu contraparte con: «es mi culpa».
10. No seas arrogante y niegues el perdón.
Dando por hecho que los conflictos son inevitables y forman parte del DNA de nuestras relaciones, es conveniente tener en cuenta estas sugerencias y aplicarlas asertivamente para lograr la armonía en nuestros entornos.
Valor Humano
Firma de consultoría ubicada en la ciudad de Monterrey – México, que inicia operaciones en el año 2004 y está integrada por especialistas expertos en procesos humanos, orientados a apoyar a las organizaciones a consolidar su funcionamiento para lograr resultados superiores y transformarse en empresas apasionantes y atractivas para trabajar.
Misión
Apoyar la transformación de las organizaciones mediante procesos enfocados en el talento, pasión y compromiso de las personas para impulsar la creación de valor.
Contáctanos
Invertir en las personas y en los procesos de cultura organizacional generará un desempeño sobresaliente y un mejor clima laboral.